Sábado 29 de Noviembre de 2008
06:00
Reuters
Lunes 17 de Noviembre de 2008
12:02
AFP
Chile,23 Junio 2008
* En la sesión inaugural de la asamblea anual de la Comisión Ballenera Internacional que se realiza en Chile, la ministra del medioambiente anunció que se extiende la moratoria que vencía el 2025 y declaró a más de 40 especies como monumento natural.
El gobierno chileno anunció hoy la extensión indefinida de la moratoria para la caza de ballenas en su mar territorial donde vive el 50 por ciento de los cetáceos que habitan los océanos, dijo la ministra de medioambiente, Ana Lya Uriarte.
El anuncio fue formulado en la sesión inaugural de la 60 asamblea anual de la Comisión Ballenera Internacional donde el centro del debate serán la caza de cetáceos y la creación de santuarios en el Atlántico y Pacífico Sur.
"Chile alberga al 50 por ciento de las especies conocidas de los cetáceos por lo que esta medida implica su compromiso conservacionista", afirmó Uriarte.
La ministra habló a ante los delegados mientras una veintena de manifestantes gritaban consignas contra los países proclives a la caza de ballenas en las afueras del hotel donde se efectúa la asamblea anual de la CBI.
"Paren la caza de ballenas", "no a la matanza", rezaban las pancartas en inglés que mencionaron a Japón, Noruega e Islandia.
* La Presidenta de Chile Michelle Bachelet viajó hoy hasta el balneario de Quintay, 100 kilómetros al oeste de Santiago, donde en la década del 60 funcionó una planta faenadora de ballenas, para suscribir los decretos conservacionistas.
La mandataria firmó un decreto supremo que extiende indefinidamente la actual moratoria que vencía el año 2025 y que prohibe la captura cetácea y suscribió otro decreto que declara 43 especies de ese tipo como monumento natural de Chile.
Bachelet firmó, asimismo, un proyecto ley que declara a Chile libre de captura de cetáceos, lo que coincide con la creación de un santuario de la naturaleza.
El canciller Alejandro Foxley, por su parte, planteó que "Chile defenderá la postura conservacionista y la investigación científica no letal", ademas de pedir que la sociedad civil -tanto los científicos como las organizaciones no gubernamentales- sean incorporadas al debate sobre el futuro de las ballenas.
* En concreto, la Mandataria firmó dos decretos mediante los cuales Chile extiende en forma indefinida la moratoria para la caza de estas especies y declara a las ballenas monumento natural, es decir, éstas reciben el mismo nivel de protección que el huemul.
"Por nuestras aguas circula cerca de la mitad de las especies conocidas a nivel mundial, somos un país privilegiado al poseer este patrimonio natural, lo que significa que tenemos una responsabilidad especial. Es por eso que hemos decidido declarar a las ballenas monumento natural y de esta manera colocar a esta especie en el estatus simbólico similar al huemul", señaló Bachelet.
A los dos decretos se suma un proyecto de ley que los ambientalistas ligados a las ONG Ecoceanos, Greenpeace y el Centro de Conservación Cetácea (CCC) esperan que se apruebe lo más rápido posible en el Congreso.
"Estamos optimistas de que este proyecto lo van a aprobar, porque así lo quiere el 99% de la ciudadanía. Los chilenos queremos darle un marco jurídico a la protección de los cetáceos que en definitiva garantice su conservación", dijo Bárbara Galetti del CCC.
En la iniciativa legal se declara las aguas chilenas como zona libre de caza de cetáceos; se establecen normas para el rescate y rehabilitación; y fija penas de cárcel para quienes vulneren la ley.
El proyecto permitirá también la creación de reglamentos para el avistamiento responsable de ballenas, así como para garantizar la conservación de los hábitat críticos de reproducción y alimentación.
Gustavo Vergara se encuentra junto a otros 35 voluntarios de Greenpeace a bordo del Barco Esperanza, en un intento por evitar que Japón inicie la mayor cacería de ballenas con fines científicos.
Por primera vez en más de 40 años la ballena jorobada vuelve a estar en peligro. El monumental cetáceo que a partir de noviembre de cada año puede ser avistado en las costas de la isla grande de Chiloé, fue incluído entre las especies que Japón cazará con fines científicos en los mares australes.
En 1963 dada la drástica disminución de ejemplares de ballena jorobada en el mundo se prohibió su caza y se inició un extenso plan de recuperación que hoy permite que más de 40 mil de ellas naden por el Pacífico Sur.
Financiada con fondos estatales, la expedición japonesa pretende realizar investigaciones sobre los comportamientos reproductivos y de alimentación de ballenas jorobadas, antárticas y rorcuales.
Según la Agencia de Pesca de Japón sería la mayor caza de ballena con fines científicos que se haya realizado hasta ahora y que implicará la muerte de más de mil ejemplares.
El chileno Gustavo Vergara, voluntario de Greenpeace, se encuentra navegando cerca de las aguas territoriales de Japón junto a otros voluntarios del organismo internacional en el Barco Esperanza.
El grupo pretende generar conciencia en la opinión pública y en los propios balleneros, sobre las graves consecuencias que puede generar la caza indiscriminada de ballenas.
En conversación con La Tercera Online, Vergara explicó cuáles son las motivaciones que los llevan a tomar medidas tan extremas como ubicar sus barcos en la mira de harpones cargados con explosivos.
¿Ya pudieron hacer contacto con los cuatro barcos balleneros que
conforman la flota japonesa?
(El domingo) Estábamos esperándolos afuera de aguas territoriales, porque no
podíamos arriesgarnos a entrar por un tema de que ellos nos consideraran una
amenaza, nos (podrían) abordar y nos detener mucho tiempo, entonces los
tuvimos que esperar en aguas internacionales. Ellos montaron una especie de
engaño hacia nosotros. Apagaron su señal de radar y salieron en la noche.
Mandaron un barco de la Guardia Costera japonesa delante de ellos, que simuló
ser el barco factoría que nosotros pretendíamos seguir y montaron todo este
tremendo espectáculo gastando plata de los contribuyentes, de los impuestos
japoneses, para poder salir en la noche, a oscuras y un poco con vergüenza de
lo que están haciendo, me imagino yo.
¿Qué respuesta esperaban obtener?
La idea de ir a esperarlos afuera de Japón, era un poco pedirles que por favor
no fueran, que dentro de todo entraran en razón y pudieramos apelar a su mejor
naturaleza para que no fueran. Pero en general, las actividades de la
campaña recién empezarían en el mar austral, en el Santuario Ballenero que es
el santuario que rodea los mares de la Antártica.
¿Cuáles son las acciones que esperan realizar una vez que se encuentren
con la flota japonesa?
Nuestra labor básicamente va a ser un poco la de alertar lo que es la caza
ballenera y tratar de ir a impedirla lo más que se pueda. Tratar de colocar los
botes delante de los barcos harponeros, interponiéndonos en la mira, tratando
de evitar cualquier tipo de caza. Cualquier caza que podamos detener va a ser un
triunfo para nosotros.
Japón plantea que se trata de una cacería con fines científicos.
¿Cuál es el inconveniente?
La caza ballenera científica que plantea Japón finalmente termina en los
platos de algunas pocas personas porque es una carne poco apetecida y es una
carne muy cara para ellos, que en realidad es una industria sólo que mantiene a
unos pocos y ocupa plata del gobierno japonés.
¿Qué tan rentable es la industria ballenera para Japón?
La industria ballenera en total es una empresa de alrededor de un billón de
dólares al año. Una empresa que es relativamente pequeña para el tamaño del
comercio, de la industria que realiza Japón. Considerando además que es una
empresa que básicamente vende toda la carne en Japón, no puede venderla en
ninguna otra parte más, y que en los últimos años ha tenido que guardar stock
en sus refrigeradores porque nadie compra más la carne de ballena. Simplemente
es una industria pequeña que genera plata para algunos pocos con la plata del
gobierno.
Además del riesgo de extinción que corren los ejemplares, ¿qué otros
efectos podrían verse a corto plazo?
El tema con las ballenas es que uno tiene que ver que las ballenas si bien son
mamíferos, son unos animales impresionantes y los estamos cazando al borde de
la extinción, uno tiene que entender también que son un ícono para todo lo
que es la depredación de los recursos marinos que estamos realizando. Si
desaparecen 50 a lo mejor 50 de mil o dos mil en el mundo, puede que no sean
muchas, pero estas ballenas viven en colonias pequeñas y tienen ciclos
reproductivos y conductas sociales muy raras y muy complejas, por lo tanto a lo
mejor 50 puede llevar a la extinción de 350 más.
¿En Chile podríamos llegar a ver alguna consecuencia de esta caza
indiscriminada?
Como viven en colonias, son altamente sociables, mantienen ciertos vínculos y
además son muy migratorias, es probable que a lo mejor, claro, las mismas
ballenas que van a alimentarse en el Santuario Ballenero Austral, sean la que
pasan por Chiloé, por ejemplo, donde hay lugares de avistamiento turístico, y
que en definitiva no las vas a ver más y eso va a afectar mucho al resto de las
especies. Ellos están cazando un recurso, que son las ballenas, que nosotros
podríamos ocupar tranquilamente para hacer turismo de avistamiento, que es una
actiidad comercial que deja billones de dólares alrededor del mundo a muchos
países, y todos nos veríamos afectados si es que desaparecen las ballenas
jorobadas, por ejemplo, que están marcadas para ser cazadas este año.
EL DIA A DIA EN UN BARCO DE GREENPEACE
El Barco Esperanza traslada a 35 activistas que deben combinar las labores
propias de un barco con las tareas de un grupo que recorre el mundo invocando a
la conciencia ecológica.
Hay un capitán, encargado de las labores de conducción de la nave y de mantener el órden entre los tripulantes. Pero además, cada voluntario debe asumir una tarea para que el Esperanza pueda lograr su cometido.
Vergara, por ejemplo, está "trabajando" como marino de cubierta. Es decir, es uno de los encargados de que el barco este limpio y ordenado.
El voluntario chileno tiene experiencia en lo que respecta a la vida a bordo de un barco en mitad del mar. Según él mismo relata, durante varios años fue conductor de botes en Chile para Greenpeace.
Vergara explica que más de una vez el grupo ha debido enfrentar
situaciones extremas, pero esegura que tienen la convicción de estar haciendo
lo correcto.
¿Cuántos voluntarios participan en el operativo contra la caza de
ballenas?
En el barco en este minuto debe haber unas 35 personas, pero esperamos tener 40
ya en el último puerto, que vamos a ir en las próximas semanas me imagino a
recargar agua y provisiones y combustible, para poder hacer los últimos dos
meses allá en los mares australes, por lo que ya me imagino que hasta febrero
vamos a estar embarcados dando vueltas en el mar, tratando de evitar la caza
ballenera.
¿No temen represalias?
Siempre hay un poco de temor en el sentido de que se corren riesgos. Uno coloca
el bote y uno está dentro del bote entremedio de los harponeros, y si el tipo
llega a fallar y le da al bote, como el harpón tiene una punta de granada,
puede ser desastroso. Además caer en las aguas del mar austral es complicado.
La hipotermia sobreviene relativamente rápido, entonces hay poco espacio como
para ser rescatado.
¿Alguna vez han debido enfrentar situaciones en que haya corrido peligro
su integridad física?
Se han corrido riesgos graves, algunas veces ha habido situaciones que han
estado cerca, pero hasta este minuto, según tengo entendido, no hemos lamentado
ninguna situación grave. Siempre hay riesgos, pero uno tiene la convicción y
tiene la seguridad de lo que se está haciendo, y eso es lo que te motiva a
seguir adelante.
El gobierno australiano ordenó a su embajador en Japón que presente una queja formal por la reanudación del programa de caza de ballenas en el Pacífico Sur.
Sin hacer caso de las duras protestas internacionales, la flota ballenera de Japón reanudó la caza de los cetáceos en la Antártida, informó la agencia Kyodo.
Hasta mediados de abril serán capturados unos 850 rorcuales aliblancos, así como 50 rorcuales comunes y otras tantas ballenas jorobadas o yubarta, "con fines científicos", según señala el gobierno nipón.
La flota está formada por el barco nodriza Nisshin Maru, de 8.044 toneladas, y otras cinco naves, que registrarán datos como el contenido del estómago de los animales y su edad.
A su regreso de la caza, la carne de las ballenas será vendida en los mercados, según la versión de Japón para financiar futuras expediciones.
Pese a la moratoria aprobada en 1986 a la caza comercial de ballenas, Japón evade esta prohibición alegando los "fines científicos" de su flota, pese a las protestas del resto de los países.
"Aunque tenemos que enfrentar perniciosas tácticas de bloqueo de grupos ecologistas, tenemos que seguir con esta tarea en el futuro", declaró el director de la flota en la ceremonia de partida en el puerto de Shimonoseki, sede tradicionalmente de los barcos balleneros.
Según Greenpeace, la flota debía partir el viernes, pero su salida fue retrasada para no incomodar al primer ministro Yasuo Fukuda durante su encuentro ese día con el Presidente estadounidense, George W. Bush.
AUSTRALIA PROTESTA
El gobierno de Australia manifestó hoy su frustración por el inicio temporada
de caza de ballenas en Japón.
Un comunicado conjunto firmado por los titulares de Exteriores, Alexander Downer, y Medio Ambiente, Malcolm Turnbull, indicó que el Ejecutivo australiano se opone "implacablemente" a todas las formas de captura de cetáceos y emplazó a las autoridades niponas a que reconsideren su posición respecto a esta "práctica inhumana".
Australia ha ordenado a su embajador en Japón, Murray McLean, que presente una queja formal por la reanudación del programa para la caza de ballenas jorobadas en el Pacífico Sur, poniendo fin de forma unilateral a una moratoria vigente desde 1963.
La Comisión Ballenera Internacional (CBI) solicitó en junio pasado a Japón que detenga su programa de "capturas con fines científicos", tras una resolución no vinculante auspiciada por Australia, uno de los países que con mayor insistencia rechaza el plan.
La CBI ha ratificado la moratoria vigente desde 1986 contra la caza de ballenas con fines comerciales, pese a las presiones niponas para que se levante el veto para la captura a pequeña escala.
Noruega es el único país del mundo que permite la caza comercial de cetáceos, pero Japón e Islandia cazan más de 2.000 ballenas al año con fines "científicos", lo que, según los grupos ecologistas, es una forma encubierta de realizar capturas comerciales.
Estados Unidos instó hoy a Japón a que ordene el retorno a puerto de una expedición científico ballenera que, según grupos ecologistas, tiene objetivos comerciales.
Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado, señaló a los periodistas que Estados Unidos reconoce los derechos japoneses a realizar ese tipo de cacería, pero señaló que existen formas de realizarla "de una forma no letal".
"Instamos a que Japón se abstenga de realizar esa cacería, especialmente con respecto a las ballenas jorobadas y las de aleta", señaló.
El domingo pasado una flota ballenera japonesa zarpó del puerto de Shimonoseki rumbo al Océano Antártico para cazar más de mil ballenas, incluyendo 50 jorobadas y unas 50 de aleta, según el grupo ambientalista Greenpeace.
Japón acató la mora internacional de caza de ballenas concertada en 1986, pero al año siguiente inició lo que califica como investigación científica de esos mamíferos marinos.
EFE
*¿JAPON MATA LAS BALLENAS EN EL MUNDO,USTED NO COMPRE PRODUCTOS JAPONESES,NO SEA COMPLICE DE LA EXTINCIÓN DE ESTOS MAMIFEROS HERMOSOS Y LIBRES ?
* Expresamente se prohíbe en
Chile dar muerte, caza, capturar, tener, poseer, transportar, desembarcar,
elaborar, comercializar, almacenar o efectuar cualquier proceso de
transformación de cualquier especie viva o muerta de cetáceo. Hay pena de
presidio para quienes la evadan.